lunes, 5 de febrero de 2007

Cuentos de Tito

Tito es el nombre que da Andrea a todo lo que se parezca a un conejo. Tito es azul o es blanco según la habitación donde estemos. Tito es grande o pequeño y por alguna razón, a veces lleva bandana de seda o bufanda de lana. Tito aparece en un cuento de Alicia o en una pantalla TFT. Da lo mismo.

Hoy hemos hecho dos cosas nuevas con Tito.

La primera es que se ha encargado de recoger sus bufandas de seda. Esas que deja desperdigadas por toda la casa. Normalmente las recogía Andrea, pero hoy por alguna razón especial, ha sido Tito. Aunque pensándolo un poco, la razón es fácil de compartir: ha sido mi voz, que sorprendentemente (para Andrea y para mi) se ha dirigido a Tito con toda naturalidad como si tuviera vida.

Y vida ha tenido entonces.

Oh-Oh!... ¿de eso se trata lo de mover el mundo sin usar las manos?

Lo segundo que hemos hecho es contar un cuento para dormir. No leído. Contado. Tradición oral y nuevamente la voz como elemento catalizador de una noche de inauguraciones. Como no podía ser de otra forma, hemos contado el cuento de un conejo, de dos, de tres conejos que vacilan a un tigre despistado, grande y que se cree más listo que un conejo, que dos, que tres.

Aunque el Tito sea uno solo. O dos. O tres. Da igual. Se multiplica y alcanza todas las estancias...
... todas las historias.
... todas las Andreas.
... alcanza de un salto todo lo tangible e intangible.

... como la voz.

No hay comentarios.: